Blog Teleorientación UGR Centro de Promoción de Empleo y Prácticas, Vicerrectorado de Estudiantes. Universidad de Granada

24sep/120

Estafas de Empleo

Cerca del 25 por ciento de los fraudes en Internet provienen de supuestas ofertas de trabajo, según Inteco (Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación).

Empieza a ser demasiado frecuente que los desaprensivos utilicen la necesidad de encontrar un trabajo como anzuelo para estafar. Algunos ejemplos:

  • Un estafador que puso un anuncio ofreciendo trabajo en las obras del metro de la capital. Creo una empresa de cero –algo sencillo de registrar–, supuesta contratista. Contrató una gestora y a dos academias de cursos de prevención de riesgos laborales. Y cuando tuvo alrededor de 50 candidatos, con los contratos tramitados, les advirtió que debían costear los cursos sobre el primer sueldo, poniendo cada uno 200 euros por adelantado. Y de él nunca más se supo hasta que lo detuvieron.
  • Ahora mismo hay muchos españoles que quieren marcharse a trabajar a Reino Unido, en trabajos sin cualificación, hoteles o cosas así. Reciben tu currículo y te dicen que estás seleccionado. Te empiezan a pedir datos para gestionar entonces el visado, para darle credibilidad. Y sólo al final, piden el dinero necesario para el supuesto papeleo en extranjería. Unos 700 euros, aunque a veces lo piden en libras o en dólares. Y claro, una vez entregada la cantidad, nunca más se supo.
  • También está la estafa del 'fishing', en la que el estafado puede contribuir sin saberlo al blanqueo de dinero accediendo a usar su cuenta para traspasar cantidades de dinero a la empresa inexiste que supuestamente lo ha contratado. "Trabajos fantasmas que sirven para aprovecharse de la desesperación".
  • Estafa de la falsa entrevista telefónica. Colocan un anuncio en el que se piden trabajadores de oficina en un puesto que no requiera mucha cualificación. Cuando la gente envía su currículo, les dicen que están preseleccionados y les dan un número de teléfono en el que deben pasar la entrevista final. Pero es un número de tarificación especial donde cada minuto les cuesta alrededor de 1,87 euros y los marean haciéndolos esperar eternamente. Y el trabajo no existe, por supuesto.

La recomendación básica es no fiarse: No recibir ni enviar dinero de personas a las que no se conozca, no cobrar cheques, no pagar. Y comprobar que la oferta es auténtica, accediendo por ejemplo a la web de la empresa en la que se trabajaría (resulta curioso que Internet pueda servir para defenderse del mismo Iinternet).

Para ampliar información resulta especialmente interesante el “Informe de vulnerabilidades del segundo semestre de 2011”, publicado por INTECO-CERT (http://cert.inteco.es/extfrontinteco/img/File/intecocert/Formacion/EstudiosInformes/Vulnerabilidades/cert_inf_vulnerabilidades_2011_semestre_2.pdf).

29feb/120

USAR LA RED PARA BUSCAR EMPLEO: Bolsas de Trabajo en Internet

Uno de los primeros recursos en los que se piensa cuando se habla de buscar trabajo en Internet son las Bolsas de Trabajo. No constituyen precisamente la herramienta más útil aunque si es la más conocida y empleada.

Los servicios “clásicos” de intermediación (Servicios Públicos de Empleo, Agencias de Colocación, Empresas de Trabajo Temporal) están sujetos a una normativa que regula su funcionamiento y forma de proceder. No pasa igual con las Bolsas de Trabajo en Internet a las que aquí nos referimos, o al menos estas normas de funcionamiento son bastante laxas. Eso ha provocado que surjan constantemente nuevas Bolsas de este tipo lo que produce en los demandantes de empleo cierto desconcierto y cansancio lógico al verse emplazados a rellenar sus datos (CV) en numerosas ocasiones y, con demasiada frecuencia, con escaso resultado.

Así, desde aquí solo cabe poner algo de orden en un recurso como este para sacarle el mejor partido posible. Para ello vamos a distinguir tres posibilidades de uso:

Usar razonablemente estas tres posibilidades significa, a nuestro entender, apuntarse tan solo a una de las bolsas generales, indagar si existe una o más bolsas específicas que se ajuste a nuestros intereses profesionales e inscribirse en ellas y, principalmente, usar los buscadores de ofertas. Usar los buscadores nos permitirá, en cierta medida, invertir el proceso de búsqueda que normalmente se sigue. Es decir, en lugar de apuntarme a numerosas bolsas de trabajo en Internet para ver sus ofertas, usemos los buscadores para poder ver todas las ofertas publicadas en red (ya filtradas por ocupación o área de actividad) y solo cuando vea alguna que realmente me interese tratar de completar sus requisitos (inscripción en bolsa de trabajo que la gestiona o comunicación directa con la empresa que la oferta).

No hay que volverse loco apuntándose a una infinidad de bolsas de trabajo ya que, como mencionábamos al principio, la relación esfuerzo requerido – eficacia suele ser desfavorable para nosotros, pero si resulta imprescindible rastrear bien la red en busca de ofertas que nos puedan interesar (los buscadores especializados de ofertas pueden ser más eficaces para ello).